El reinado de Messi

Tras dos temporadas donde Cristiano Ronaldo se coronó como el Mejor jugador del mundo por delante de la otra gran estrella futbolística, Leo Messi, el preciado galardón iba a volver a manos del argentino. Tras un 2015 espectacular, que comenzó con tormenta tras su pelea con Luis Enrique en un entrenamiento y su posterior suplencia en la derrota (1-0) en Anoeta, el 10 vuelve a alzar el Balón de Oro, el quinto nada más y nada menos.

2015 se convirtió en un año histórico para el barcelonismo, pese a empezar con dudas. El Barcelona conquistó cinco de seis títulos posibles y Messi fue protagonista principal en la consecución de todos esos trofeos conseguidos por el club catalán. Marcó el gol que supuso el primero de los cinco títulos del año. Aquel gol ante el Atlético de Madrid en el Vicente Calderón resultó suficiente para volver a conquistar la Liga. La séptima de Messi, la 23ª del Barcelona.

Dos semanas después de coronarse como el mejor de España, los culés tenían una nueva final, esta vez ante el Athletic de Bilbao y en la Copa del Rey, como ya sucedió en 2009 (Mestalla) y en 2012 (Calderón). En aquellas finales Messi anotó su gol particular, en la de 2015 no iba a ser menos; abrió el marcador con un golazo antológico que se coló entre los tres mejores del año y marcó el tercero de su equipo, su segundo particular, para llevar en volandas a un Barcelona que iba camino de un nuevo triplete.

Faltó su gol en Berlín pero no su presencia, siempre necesaria para hacer más grande a un Barcelona enchufado que consiguió su quinta Copa de Europa gracias a los goles de Rakitic, Suárez y Neymar. Los goles de Messi en Champions League llegaron en semifinales ante el Bayern de su ex entrenador (Pep), que dejó infinidad de elogios en la rueda de prensa anterior al choque de ida.  Los últimos 15 minutos del encuentro entre catalanes y alemanes se resumieron con dos golazos made in Messi —el segundo dio la vuelta al mundo— que destrozaron a un Bayern de Munich que nada tenía que ver con el Bayern que arrasó a los culés dos temporadas antes. Neymar, el mejor socio de Leo, cerró la cuenta y el (medio) pase a la gran final.

Tras la vuelta de las vacaciones y la disputa de la Copa América que, como ya pasó en el Mundial de Brasil un año antes, no pudo conseguir, Leo Messi volvió a hacer de las suyas. Marcó dos goles en la finalísima de Georgia ante el Sevilla (5-4); abrió el horizonte hacia la victoria ante River Plate en la Final del Mundial de Clubes (3-0); y anotó el único gol de los culés ante el Bilbao en la Supercopa de España (1-5), el único título que se le escapó, a nivel de clubes, al argentino.

Por todo esto,  por sus 51 goles y 28 asistencias y por su naturalidad jugando al balompié, Messi se proclamó como el mejor del mundo por quinta vez en su historia, por primera vez tras dos años donde Cristiano se llevó todos los elogios y tras un año impresionante que culmina de la mejor manera posible.

FOTO Portada: EFE

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s