A años luz

Es hablar de la Liga BBVA y no hay más remedio que compararla con la Premier League. Realmente es lo contrario: es hablar de la liga inglesa e inmediatamente, y casi inconscientemente, es necesario hacer mella en todas las cosas que habría que cambiar en la liga española. Empezando por el tema de las televisiones, algo que trae más de un quebradero de cabeza a los aficionados que no son de los equipos grandes. Equipos como Atlético de Madrid o Valencia, también perjudicados por este sistema que impide una mayor igualdad en la competición, hacen caso omiso a lo que pidió en su día el ex presidente del Sevilla FC José María del Nido y se conforman con esos 40 y tantos millones de euros que perciben cada temporada.

“Este acuerdo garantiza a los clubes poder seguir invirtiendo y actuar de una manera sostenible. También permite que la Premier League continúe apoyando la pirámide del fútbol: desde la cantera hasta el primer equipo”

Pese a todo, la diferencia es brutal en ingresos entre una y otra liga. En España se ingresa por derechos de televisión 755 millones de euros (datos oficiales de la temporada 2014-2015 según un estudio realizado por el Diario Marca), una cifra bastante lejana a la que se realiza en Inglaterra donde lo duplica notablemente con 1.875 millones de euros en derechos televisivos. O lo que es lo mismo, más de 1000 millones más que la Liga BBVA. Pero la diferencia no es en los millones que obtiene una y otra liga, sino en el reparto que se hace en una y otra. En España, por ejemplo, la división de divisas es infinitamente menos equitativa que en Inglaterra.  Tanto Real Madrid como Barcelona salen beneficiados con este imparcial reparto del dinero ingresado. Ambos clubes percibieron 140 millones de euros al inicio de la presente temporada,  un reparto que llama mucho la atención porque el tercero que más cobra en España no es precisamente el actual campeón de Liga (Atlético de Madrid) sino el Valencia CF que percibe la no cifra despreciable —pero muy lejos de los dos colosos— de 48 millones de euros. Hay que bajarse hasta el cuarto puesto para ver al actual vencedor de la supuesta mejor liga del mundo para ver cuánto ganan los del ‘Cholo’ Simeone. La cifra,  que es de 42 millones de euros, no es acorde a lo conseguido por el conjunto rojiblanco la temporada pasada.
Dejando aparte lo que justamente debería de llevarse cada equipo, en función de lo conseguido la temporada anterior,  pasamos a Inglaterra que para muchos es el ejemplo a seguir.  La Premier League percibe casi 2000 millones de euros por temporada por las televisiones,  unas cifras estratosféricas que se quedaran en pañales a partir de la temporada 2016-2017.  Entonces,  Sky Sports y BT  han llegado a un acuerdo por tres temporadas de casi 7.000 millones de euros. Una cifra récord, no solo para la Premier League, sino para cualquiera de las mejores ligas de Europa.  Pero ahí no acaba todo. Cada equipo, de los 20 que conforman la Premier League, recibirá de antemano 130 millones de euros,  generando una mayor igualdad entre los clubes.  Richars Scudamore, jefe ejecutivo de la liga inglesa tuvo unas palabras sobre dicho acuerdo: “Este acuerdo garantiza a los clubes poder seguir invirtiendo y actuar de una manera sostenible. También permite que la Premier League continúe apoyando la pirámide del fútbol: desde la cantera hasta el primer equipo”
Lo leído arriba es el modelo que estará operativo en Inglaterra a raíz de agosto del 2016. Hasta entonces, la Premier League se guía por el modelo que ya se nombró con anterioridad.  A diferencia de España, en Inglaterra se apuesta por la igualdad y eso se ve reflejado entre los que más cobran y los que menos.  La diferencia entre el Liverpool (el equipo que más cobró en la temporada 2014-2015) y el Cardiff (el que menos cobró) es de  un poco más de 42 millones de euros… y hay 18 equipos de por medio.  Sin embargo, en España, la diferencia entre el primero (Real Madrid y FC Barcelona cobran igual) y el último (Rayo Vallecano) es de 122 millones de euros (140 – 18 millones de euros).  ¿Existe entonces igualdad en España? Por lo que se aprecia, bastante poco.
La pregunta es, ¿qué más hay que cambiar en España? Dejando aparcada en doble fila el reparto de los derechos televisivos que es un tema bastante trillado y donde parece ser no va a haber solución, al menos en los próximos tres años,  habría que seguir buscando soluciones, y no trabas, a la Liga BBVA.  El reflejo, una vez más, debe ser Inglaterra, pero con la inclusión de la Bundesliga alemana. ¿Por qué? ¿Qué es rescatable? Empezando por el acceso a los campos. Alemania, en ese sentido, se lleva la palma. Los campos no escasean de aficionados que acuden en masas a los partidos aprovechando las entradas a “precio de saldo” (diría uno aquí).  En España,  cuesta ver un Oviedo – La Rosa (25 euros) y en Alemania, en la edición de la Liga de Campeones de 2011-2012 costaba acudir al campo del Bayer Leverkusen para ver un partido de ida de Octavos de Final entre el propio Leverkusen frente al FC Barcelona por 15 euros.  Cualquier seguidor del Oviedo (temporada 2011-2012) tenía que pagar 25 euros para ver cualquier encuentro de su equipo en Segunda División B. Mientras que en Alemania, los aficionados del Leverkusen podían acceder al estadio y ver a su equipo, así como a las estrellas del Barcelona, por el precio asequible de solo 15 euros.  ¿Diferencia? Sobras las palabras.

La llegada del canal de pago Gol TV y el cambio de tuerca realizado por el Canal Plus, ha permitido que cualquier persona,  de diferente clase económica,  pueda permitirse el lujo de pagar los 15 euros (más IVA) que cuesta ver, al menos, 8 partidos de la Liga BBVA.

Otro problema con el que se topa España es que no confirma los horarios a principio de temporada.  En Inglaterra, por ejemplo, cuando se conforma el calendario, no solo se confirman los emparejamientos de los partidos y sus respectivas jornadas, sino es que también se confirman los horarios. Por lo tanto, esto acaba siendo una gran ventaja para el aficionado que quiere asistir, por ejemplo y solamente, a la jornada 24ª del campeonato.  En agosto puede planear un viaje que va a realizarse al año siguiente sobre el mes de febrero, una ventaja que en España se evade por completo.
Tampoco es descabellado pensar en jugar en la época de Navidad, ¿por qué no? En Inglaterra se realiza durante muchísimos años.  El famoso Boxing Day es una fiesta nacional sí, pero también es la fiesta del fútbol en Inglaterra.  El balompié no se para en el país británico y hasta cuatro partidos en nueve días se disputan en unas fechas idóneas para que la asistencia media de los niños se dispare, aprovechando que éstos están en el periodo vacacional de sus obligaciones educativas.  En España, sin embargo, existe el famoso pacto que impide la disputa de partidos oficiales en esas fechas. Hasta el día 2 de enero (empezando el día 23 de diciembre) está prohibido jugar un partido de fútbol oficial en España. Un problema, al que hay que sumarle, entre otras cosas: los horarios poco propicios para algunos aficionados (partidos a las 22.00 horas,  partidos a las 21:00 horas un lunes, entre otros casos); muchos estadios en España tienen problema de acceso, así como no reúnen las mejores condiciones para el aficionado.
Por último, el último gran dilema, una televisión de pago hecha y pensada para todos los bolsillos. Antiguamente el famosos PPV (Pago por visión) permitía el acceso a los usuarios de Vía Digital, Ono Televisión o Telefónica, entre otros portales, a sus diferentes partidos. El pago por cada partido era de un precio único de 11.95 euros, una cifra, que alejaban a los usuarios de las televisiones de pago y los acercaba un poquito más a los estadios. Eso, desde 2009, ha cambiado. La llegada del canal de pago Gol TV y el cambio de tuerca realizado por el Canal Plus, ha permitido que cualquier persona,  de diferente clase económica,  pueda permitirse el lujo de pagar los 15 euros (más IVA) que cuesta ver, al menos, 8 partidos de la Liga BBVA.  Dicho privilegio no sucede en Inglaterra, donde los aficionados solo tienen acceso a 154 choques (168 a partir de 2016) de 380 partidos que estipula el calendario.  La imposibilidad de no poder ver el partido por televisión, aumenta el interés del aficionado a asistir al campo, de comprar una entrada —que en Inglaterra suelen ser altas por cultura general— y generar, con ello, más ingresos para los distintos clubes.
Mientras que Inglaterra —así como Alemania— sigue avanzando, España sigue yendo escalones por debajo; a años luz de la cuna del fútbol.  Inglaterra tiene, ya sea por cultura o por tradición, una serie de directrices muy bien sabidas por todos los aficionados al fútbol: asistencia notable a los campos; entradas con precios altos sí, pero el acceso y el ambiente en el campo  hay que pagarlos; no emitir una serie de partidos de fútbol para evitar el éxodo de aficionados de los campos. Así como, entre otras cosas más que no se han nombrado como el sistema de la copa, otro tema del que ya hablaremos en otro momento.  España, sin embargo, sigue a la cola, y lo peor no es eso,  lo peor es que seguirá así durante mucho tiempo.  Ni hay propuestas de cambio, ni se esperan.  Una verdadera pena.
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